Los retos al desarrollo a los que hace frente el mundo son desalentadores. La extrema pobreza y la exclusión social persisten a escala. La desigualdad socio-económica y el fundamentalismo están aumentando, exacerbados por los efectos adversos del cambio climático y las crisis globales de los alimentos, los combustibles y las finanzas. En el cambiante paisaje socio-político global, en rápido desarrollo, el sector de desarrollo está luchando por estar a la altura de sus propias ambiciones y exp...